Óleo   1,62 x 1,24 m.

 

IRREVERSIBLE DAÑO

Los flamencos rosados están tristes,

sus polluelos no conocen de las lluvias celestiales…

sólo saben de las aguas ácidas sus ojos llorones.

 

Los vientos que azotaron maizales,

destruyendo los trigales

quebrando el corazón de los espinos.

 

Los graznidos de los ánades

parece que no retornarán

a los ecos de las cuevas del pacífico.

 

El rugir del otorongo,

quedó estampado en la vanidad

irreversible del ser humano.

 

Las nubes ya no son blancas

por donde las mires…

ya no son blancas.

 

¿Quién está haciendo tanto daño?...

¿será el panda?...¿será el tigre? ¿o el búho real?.

Las nubes son plomas alquitrán.