Óleo   1,62 x 1,24 m.

 

NIÑA DE LOS GLUONES

 La niña de los gluones  no tiene cuerpo,

y mucho menos sombras.

 

Ella busca las almas para no sentirse

sola y desorientada.

 

Ella no tiene energía pero brilla

como el sol de madrugada.

 

La niña de los gluones, abraza a los quarks,

siempre los abraza.

 

Ella no pide nada al creador…

solo abraza a los quarks.

 

Por sì sola es amor… mucho amor

en el campo de color,

solo ciertos Ceres y Palas, pueden contemplarla

en los hadrones.

  

La niña de los gluones interactúa

con mucha fuerza y sensatez.

 

Por eso también hay veces que sufre pese al amor

cuántico, que la persigue,

se deleita mucho en la cromodinámica

celestial, y en armonía.

 

Sin dejar de abrazar a los quarks, ama

y vive eternamente,

la niña de los gluones.